miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Quieres Café?




Si este  placer prohibido tiene un castigo eterno,
Es un precio que vale  la dicha de tenerte
Y fundir en tu abrazo el amor y la muerte
Charles Baudelaire

Ante ti  la evidencia.

Abres más  los ojos, como platos,  observas tu pantalla,  esperando  ver mi  rostro.
Solo ves un  papel con unas letras.
El mensaje escrito que un rato antes te había  llegado por el ordenador y que tus ojos releyeron cientos de veces.
La  hoja manuscrita la sostengo yo directamente ante la cámara  con una mano trémula, unos dedos  húmedos.
Unos dedos  que han dejado una huella  blanca en la hoja
Piensas sonriendo:
Sus dedos
Su propia mano
Miras al frente y sonríes.
Primero muy levemente, pero cuando vuelves de nuevo a leer ese escrito en cada línea tu sonrisa se hace más amplia.
Con la mano nerviosa te retocas el pelo rebelde que se sale  del moño  recogido. Sigues leyendo y ….. Piensas,  Piensas:
“Jodido, como sabes hacérmelo…..
Guías mi mano sobre mi cuerpo,
Que es tu cuerpo,
Sabes….?
¡Cuánto sabes¡”
Sigues leyendo y coges tu café con la otra mano, sorbes, bebes, saboreas, y sientes  como,  caliente, muy caliente, baja por el interior de tu cuerpo

Tomar tu mano
Recorrerte los labios
Aprenderme tu geografía
Cada milímetro de ti
Probarte, besarte, lamerte
Entrar en tu cuerpo
Beberte por tus poros
Sentirte apasionada
En la yema de mis dedos
Perderme en tu mirada
Recorrerte con un solo beso
Quemas mi cuerpo ya en llamas
Aceleras el ritmo ya desbordado
De  mi  sangre, con  ansiadas caricias
Que  tocan y elevan mi alma
Ven túmbate aquí a mi lado
Siente mi deseo vibrando por ti
¿Lo sabes?
Quiere perderse dentro de ti
Vamos, amore tócalo pruébalo
Explora mi pasión, vayamos
Más allá de la  felicidad,  prueba
Hoy será nuestro momento
Seremos uno dentro del otro
Un  solo animal de cuatro
Piernas y cuatro brazos
Unidos por el fuego de la pasión…


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